sábado, 11 de octubre de 2008

El nacimiento de mi diosa

No somos una pareja swinger. Yo definiría más lo nuestro como golferío. No acostumbramos a quedar con parejas y los clubs tampoco son lo nuestro (bastante rancios y descuidados a excepción de dos o tres, para nuestro criterio) así que nos gusta mucho más la improvisación. Por ello, aunque muchos amigos me piden que escriba alguna más de nuestras aventuras, no sería honesto si contara aquí rollos y ligues convencionales que no nos aportado más que orgasmos y algo de diversión. Prefiero contar las cosas que me han sacudido y que me la ponen dura al recordar.

Por eso voy a explicar la primera vez que María me mostró su condición de diosa. Aún no vivíamos juntos así que cada cita era una excusa para follar y comernos como locos. Aseos públicos, coche, bares, hasta parkings de centros comerciales nos servían para dejarnos llevar. Nuestras conversaciones siempre acababan derivando hacia el sexo. A mi me excitaba mucho conocer el pasado de mi compañera, que en aquellos momentos tenía sobre los 20 años. María había veraneado toda su juventud en la Costa Brava y había empezado de muy cría a atender sus calenturas. Supe que había comido más pollas a los 16 que muchas mujeres en dos vidas. Eso a mí me la ponía durísima y hacía la posible para aparentar normalidad. No quería aun que supiera de mis perversiones y ganas de experimentar.

Empecé a preguntarle mientras me la chupaba que me hablara de las pollas que había probado de cría. Al principio de mostraba reacia pero poco a poco conseguí que perdiera la timidez. Sin sin dejar de pajearme me susurraba dulcemente Tenía que esforzarme para no correrme cuando con voz dulce me relataba como se la había mamado a un portero de discoteca, que tenía cerca de cuarenta, o como se la había chupado a un par de amigos la misma noche. Sabía que tenía una joya de la que podría disfrutar mucho.

Una cena me dio la excusa ideal para ponerla a prueba. Siempre le pedía que se pusiera falda y que utilizara la ropa interior más sexi que tuviera para quedar conmigo. En el restaurante, nervioso y excitado, no paraba de mirarla con esos ojitos que se nos ponen cuando sabemos que tipo de postre vamos a tomar. Le di un pequeño paquetito envuelto en papel brillante rojo.
-Un regalo! dijo sorprendida y juguetona.
-Si, pero yo que lo abriría bajo el mantel.
Miró a ambos lados de la mesa y desenvolvió el paquete cuidadosamente, como si quisiera reutlizar el papel. Sus ojos se abrieron mezcla de sorpresa e incomprensión.
-Esto que es?
Reconozco que ahí tuve dudas, casi me pudo la excitación y dije con tono poco seguro.
-Son bolas chinas - para añadir con autoridad - ves al baño y métetelas en el coño.
Era la prueba de fuego. María me miró desafiante y se levantó cogiendo el bolso y el paquetito.
Me hubiera masturbado ahí mismo.

A la vuelta del servicio nadie podría deducir que María pesaba unos gramos de acero más.
-Están frías! - bromeó con una naturalidad que aún me excitó más si cabe.
-Te ha costado metértelas? - no hizo falta respuesta. Una sonrisa me bastó para saber que se habían deslizado en su coño si dificultad.
-No paran de vibrar y me tienen todo el rato a punto...
-Pues vas a tardar en relajarte. No te las puedes quitar hasta que yo te lo diga. Y eso será cuando cumplas otro de mis deseos.
María se mordió el labio inferior y entornó los ojos. Mi diosa empezaba a tomar cuerpo de mujer.

Tras cenar fuimos acudiendo a varios de los locales de moda de la ciudad. María se acercaba y rozaba con todo el mundo al entrar en los atestados garitos. Estaba tremendamente excitada. Miraba a todos lo tíos como esperando la mínima invitación para dejarse follar ante mis ojos. Reconozco que en ese momento dudé sobre mi juego, pero mi polla me indicaba cabezonamente que siguiera adelante. Llevábamos varias copas ya y cada vez veía a mi joven compañera más dispuesta.
-No aguanto más... vamos donde sea!
-Aún no... - quería ir más allá, forzarla al límite y aunque me moría de ganas de follarla y lamerla quise seguir el juego.

Sobre las tres de la mañana, con un punto importante y con el coño de mi chica empapado, acudimos a tomar la última copa a un conocido pub frecuentado por gente mayor que nosotros. La gente bien de la ciudad. Justo lo que buscaba. Nos sentamos y pedimos nuestras copas. En una de las mesas cercanas una pareja de unos cuarenta tomaban algo, sin hablar, cada uno mirando a un lado como si esperaran solos un acompañante. El tío tenía muy buena planta, sin duda debía cuidarse. Vestía traje gris sin camisa, informal pero mucho más elegante que nosotros, por aquel entonces críos en la veintena. El cuarentón fijó su mirada en mi chica, primero como parte del chequeo que todos hacemos cuando alguien entra en el bar en que estamos. Más tarde con una mirada diferente, curiosa.

María se fijó en el.
-Te has fijado en el tío ese?
-Si, me está poniendo de mala leche. El típico hombre que estando con su mujer no para de mirar a todas... ya ves podría ser mi padre!
-Pero está bueno? - pregunté tragando saliva.
-La verdad es que sí, además esa edad es morbosa... así somos las tías! justo como vosotros verdad? que no os gustan las crías...
-Quiero que lo mires y lo seduzcas, que lo pongas caliente.
-Se te va la olla - respondió mientras movía la pajita de su combinado. Al ver mi rostro serio añadió - de verdad quieres que lo provoque?
-Si.

Aquella respuesta desencadenó un sueño erótico convertido en realidad. María lo miraba sin parpadear, chupaba la pajita, acariciaba su copa. El tío estaba como imantado. Debía estar imaginando mil cosas con la niñita veinteañera que lo miraba con cara de zorra. El juego duró un tiempo que se me hizo deliciosamente largo. Podía ver al tío como intentaba telegrafiarle sus intenciones a mi chica. Pude deslizar la mano bajo el tanguita y comprobé que estaba emapapada. Acaricié su clítoris hinchado.
-Voy al servicio. - Apartó mi mano y pasó por delante de la mesa de nuestro amigo. Este se levantó como accionado por un resorte y dejó a su mujer exhalando el humo de su cigarro. No supe como reaccionar. Una parte de mi quería levantarse y seguir al tío, otra parte de mi, la que me había llevado a poner en marcha mi juego, me decía que esperara sentado y empalmado hasta donde podía llegar mi compañera. La mujer del cuarentón ignoraba la tensión que había a su alrededor. Pasaron diez minutos, no más, y María regresó a la mesa.
-Nos vamos?
Me quedé en fuera de juego. Su naturalidad casi me descoloca. Podía imaginar mil cosas excepto que no hubiera pasado nada.
- Vale, vámonos - respondí confuso.
- Un segundo - Buscó en su bolso y me tendió las bolas chinas que había llevado toda la noche. - Me las guardas tu? es que mientras le comía la polla a tu amigo, me ha metido mano y me las ha sacado... no te enfadas verdad?
-No... que va... en serio se la has chupado? - quería creerlo, lo deseaba pero ahora no estaba seguro de haberla arrastrado hasta ese juego, quizás demasiado osado para nuestra edad.
-De eso se trataba no? - me acercó la mano a la nariz y pude notar el inconfundible aroma del semen. En ese preciso momento nuestro amigo salía del servicio. Iba cabizbajo a pesar de que María le miraba altiva. En ese momento tuve claro que mi fantasía se había hecho realidad.

Al salir del pub, ya en el coche, no sabía que decir. Estaba tremendamente excitado. María miraba al frente como si saliera de su jornada laboral. Con absoluta normalidad. Fui todo lo rápido que pude a un descampado cercano y follamos como nunca. Me corrí rápido. María se empeñó en contarme al oído, mientras se la metía con fuerza, las ganas que le habían entrado de follarse al madurito, lo rica que tenía la polla, que se había corrido tanto que tuvo que tragar un poco para no mancharse la ropa y que le había dado su teléfono para quedar otro día. Había encontrado a mi diosa.

15 comentarios:

  1. Muy bueeeeeno. Sí señor. Alguien me aconsejó que hiciera las entradas cortas en mi blog porque la gente quiere leer muchos blogs antes que entretenerse en una sola historia, pero la verdad es que donde esté una buena historia y bien contada que se quite el picoteo por mil blogs.
    Ah, y en materia de buenas historias, efectivamente, no hay como las de las diosas.

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  2. Hola soy paco, la verdad es que desde hace tiempo estoy impactado con vosotros, y como no, por supuesto con Maria, es espectacular y esta buenisima. Ni que decir tiene que es supermorbosisima a tenor de lo narrado en los articulos. Felicito a Carlos por ser tan buen cornudo y tener esa gran suerte, yo a mi modo tambien lo soy pero sobre todo lo que soy es esclavo de mi mujer, carlos ya lo sabe.
    En fin que me ha calentado como siempre leer vuestros articulos y me reitero en mi felicitacion para ambos.

    Un saludo. Paco sumiso.

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  3. Uffff...Poco se puede decir más.
    Y en efecto es una Diosa. Afortunado que eres al disfrutar de esos inolvidables recuerdos que sin duda te generararán (y a nosotros que lo leemos y te envidiamos sanamente) maravillosas erecciones al pensar en esas experiencias pasadas pero seguro que igual de presentes.
    Felicidades, y seguid así.

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  4. J, creo que fui yo quien te hizo esa recomendación, ¿la revisaremos no?,... aunque no todas las historias están tan bien contadas.

    Os envío un relato de mi blog tambien con bolas chinas,... paso de verdad y con alguien muy conocido del cine, pero eso solo os lo comento a vosotros.

    Espero que algún día podamos disfrutar juntos de una aventura que nos quedé grabada en el cerebro

    Besos, UHL

    Harley

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  5. Gracias de nuevo por vuestros comentarios. Que uhl y lujuria de sexmanario valoren positivamente mis entradas es para mí un enorme halago ya que soy seguidor de ambos desde hace mucho.

    En cuanto a hacer las entradas más cortas... lo intento pero no me sale, jejejeje aunque no cabe duda que soy el primero al que le cuesta enfrentarse a un post largo. Quizás mi vocación frustrada de escritor me desborda.

    Muchas gracias a todos!!

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  6. Has pasado por mi blog Bella Donna. Hace tiempo que no escribo alli y te invito a visitar mi nuevo blog en wordpress. Gracias por tu.

    http://governorswife.wordpress.com/

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  7. ¿leíste la aventura de la Harley? te gustó?

    Besos UHL

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  8. Vaya, comente esta entrada a los dias de ser publicada, pero no esta mi post, te lo resumo, como todos los tuyos, geniales, por cierto, mi correo me lo han robado, ahora tengo uno nuevo.

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  9. hola Carlos

    Nos gusta el blog..mejor dicho la parte "golfa" o "liberal", el resto..aunque podemos estar de acuerdo (coincidimos en la leve misantropia) nos importa bien poco. Nos gusta como y lo que escribes.

    un saludo
    isayenri@hotmail.com
    isayenrimadrid.blogspot.com

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  10. Lo que daríamos por una Diosa así, sensual, sexy y cumplidora de los deseos de Carlos. Espectacular mujer y espectacular cornudo. Viva el golferío!!!

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  11. Tio con suerte es infinito para calificarte eres nuno entre millones que tiene ese privilegio de tener una mujer asi, espero que lo descubras y se muy bien bien que la tratas muy bien es unica como in unicornio azul
    saludes

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