viernes, 4 de diciembre de 2009

Escaqueo laboral

Con la taza de café echando humo, un lápiz en la boca y la corbata aflojada ni el más sagaz de los jefes se atrevería a pensar que me estoy escaqueando. Unos fuman un pitillo en la calle y yo miro algo de porno para relajarme de números, códigos, estimaciones, márgenes y toda la mierda que permite pagar la hipoteca a fin de mes, comer, y algún vicio que otro.

La verdad es que nunca he escrito una entrada durante horas de trabajo. Casi diría que nunca he escrito una entrada entre semana. Creo que para escribir algo sensato no se puede tener la intranquilidad de pensar que te pueden echar por golfo. Mis compañeros no tienen idea de quien soy, nadie sabe que escribo un blog y que tanto María como yo tenemos algunos hábitos cuestionables.

Como en cualquier trabajo hay corrillos, y no os voy a enseñar nada nuevo si os digo cuales son los temas recurrentes: da igual que seas fontanero, contable o ingeniero, si te rodeas de hombres siempre se habla de fútbol, coches, mujeres y en mi entorno, de todo lo que salga en las revistas Man o Dt, incluido evidentemente las mujeres que son portada de esas publicaciones. Muchos de mis compañeros son lectores de amigos como Obediente Nena, o Dala que últimamente, junto a su amiga Tania, demuestra un furor bloguero y sexual realmente sorprendente. Muchos de ellos se han corrido a gusto con las aventuras de mis amigas mientras sus abnegadas y devotas mujeres creían que terminaban algún informe a última hora de la noche.

Por cierto, la mujer de uno de ellos le comió el coño a María como una maestra en uno de esos horribles fines de semana de convivencia (para unir esfuerzos, hacer grupo, solidificar vínculos y cualquier mierda new age que le queráis añadir... por suerte gracias a la situación económica esos planes se ha suprimido durante 2009 y 2010, bendita crisis!) La muchacha había bebido, tenía problemas con su marido, los críos., la suegra... y que iba caliente como una perra!. ¿Al final será verdad lo que se decía de la mujercita de mi compañero? Ay Pedro! si supieras lo que pasó en el aquel baño cuando tu mujer entró diciendo que se encontraba mal y María la acompañó... uy, se me ha escapado el nombre. Bueno, por suerte al inútil de Pedro lo echaron hace unos meses: un recorte de plantilla. Joder ¡dos cosas que agradeder a la crisis en el mismo párrafo!

Algunas veces les he oído comentar lo buena que está "la puta esa, María, sale en blog de un cornudo... a esa le iba a dar yo polla" En esos casos sólo queda sonreír, añadir un guiño cómplice y reafirmarse en el anonimato. Esta sociedad aun no está preparada para que algunos decidamos vivir, en algunas facetas de nuestro día a día, de manera diferente. Chicas os voy a decir algo evidente y que quizas ya sepáis, sois todas unas putas. Ni liberales, ni swingers ni nada de nada. Putas. Aunque la parte definitoria de la prostitución, que es el cobro por un servicio, no aparezca nunca, o muy raramente, en nuesto mundo golfo. Esa es la opinión de la mayoría de personas que os rodean.

En la oficina a veces me siento como un Clark Kent del vicio, con las gafitas y el pelo peinado con ralla al lado para que nadie sospeche que es el hombre de traje azul y capa roja que salva una y otra vez Metrópolis. Seguro que el pánfilo de Superman nunca se llegó a plantear si realmente la ciudad merecía subsistir. Si se hubiera parado a reflexionar sobre ello, habría utilizado sus super poderes para someter a toda la ciudad y escoger , como el emperador de Zimbabwe, a las más bellas vírgenes para su harén, participar en brutales orgías, desnudar a todas con sus rayos x, y arrojar litros y litros de esperma desde cualquier rascacielos para que los niños creyeran que nevaba en pleno verano y llegaba la Navidad a destiempo.

¿Os habéis parado a pensar que cuando se comercializó la Viagra se decidió que el color fuera azul? como el uniforme de Superman. Jamás una medicina nos acercó tanto a un super hombre. Seguramente habréis comprobado que la mayoría de chicos, cuando se les sugiere tomar la pastilla de pfizer responden con un "A mi no me hace falta". Claro, ya sabéis que los hombre tienen una media de 5 relaciones a la semana, tienen erecciones brutales y sus pollas siempre miden más de 18 cm, y lo más curioso, eso es independiente de la edad. Todos somos poderosos fornicadores, machos polludos y auténticos Casanovas capaces de satisfacer legiones de mujeres deseosas de sexo.

Acabo de recibir una llamada de un cliente que quiere un informe sobre una mierda totalmente inservible. No sé para que coño hay gente que necesita estos documentos y cálculos cuando la mayoría de decisiones importantes se toman con una moneda al aire. ¿Tanto estudio y estimaciones para que nadie se percatara de la crisis que se nos venía encima? realmente acabas planteándote tu trabajo y la farsa en que vivimos. De momento, para animar la mañana, voy a echarle un chorrito de brandy Luis Felipe al café que ya no humea. Compró la botella nuestro querido jefe "para motivar al grupo" dijo el cabroncete con sus cuatro pelos jugando al escondite en la brillante calva. Estoy esperando que cualquier día aparezca con unos gramos de coca en una bandeja de plata como premio al empleado del mes. O con unas Viagras. Nunca digo no a un regalo.

sábado, 17 de octubre de 2009

La última fila del cine

Seguro que muchos de vosotros habeis tenido vuestro primer acercamiento al sexo en la última fila de un cine. No hablo de un sexo completo, sino más bien de una primera toma de contacto que en un muchos casos acababa en una furiosa paja en el baño de casa para enmendar una dolorosa orquitis. Recuerdo la primera vez que me cité con una chica para ir al cine. Allí estaba la niña que me había robado el corazón durante años, en la taquilla, con una faldita tableteada de color gris, casi colegial, esperando a su caballero cogida de la mano de su papi. Debía tener doce añitos y mi única y pervertida obsesión era conseguir que me cogiera la mano en algún sobresalto de la película, o que se acercara a mi buscando protección.

Años más tarde, con el chute hormonal que es la pubertad, la obsesión era otra. Tocar, magrear, besar y ser correspondidos. Sabéis de que hablo verdad?.

Habíamos leído en algunos foros de la existencia de un sex-shop en la calle Numancia de Barcelona donde hay un pequeño cine x. Algunas parejas habían ido en busca de aventuras y comentaban la existencia de un glory hole, esos agujeritos que comunican dos baños o estancias, por los que metes la polla para que te la coman o pajeen sin saber quien lo hace. Hacía tiempo que queríamos ir a un cine x, nos parecía tan sórdido que nos ponía a mil.

Hace un par de semanas, un sábado después de una buena comida y algunos chupitos de ginebra, nos calentamos lo suficiente como para ir a investigar. Debían ser las cinco de la tarde, una buena hora según los asiduos. María se había puesto faldita corta y una blusa blanca abotonada. Llevaba un tanguita chiquitin y había dejado el sujetador en el cajón de la cómoda. Aparcamos cerca del lugar y, si no iba ya suficientemente caliente, María contribuyó con uno d esos detallitos suyos que me tienen sumiso como un perro a su lado. Arqueó el culito y se quitó el tanga echándolo a la parte de atrás del coche "creo que no lo voy a necesitar".

Los sex-shop suelen ser todos parecidos. Un cajero con cara de acabar de aterrizar en la tierra de algún planeta remoto, algún viejo rondando con las manos cogidas a espalda mirando vibras y dvds como si estuviera en el Prado, un par de chicas que, con la excusa de la despedida de soltera, acaban comprando dildos que en ningún caso compartirán con su compañeras de fiesta, algún tío con una pinta tan absolutamente normal que parece que ha ido a reparar o verificar algo, nunca que ha ido a correrse viendo un video de zoofilia... y los profesionales, los que rondan horas y horas buscando una presa.

María paseó distraída mirando los artículos de látex, los vídeos, moviendo el culo y dejándose ver. Cuando nos pareció haber captado suficiente atención nos dirigimos hacia el fondo, donde está el cine y los cubículos del glory hole. Nos sentamos hacia el centro, cosa no muy excepcional ya que es tan pequeño que casi no hay delante, detrás y centro, Super Coco se haría un lío. A la entrada había un señor regordete que parecía un topo en la negrura, recostado sobre una pared, mirando sin pestañear la película. En las filas delanteras había dos cabecitas muy juntas. Una estaba más recostada que la otra, una brillante calva. No costaba interpretar el ligero movimiento de ambos. Como si tuviera un radar el calvo se giró y durante unos instantes pareció en fuera de juego mirándonos, pero en breve siguió mirando la peli y disfrutando de las caricias de su amigo. En seguida me saqué la polla, tal como habíamos acordado, y María empezó a pajearme. El señor topo se puso a nuestra altura y comenzó a mirar descaradamente. Mi chica se acomodó y se metío la polla en la boca, chupando ruidosamente, como si grabara un vídeo porno. Tras unos minutos me levanté, metí mi polla dura en el pantalón y me fui a la fila de atrás. Me crucé con el señor regordete y con un gesto pareció pedirme permiso. Ocupó mi lugar en segundos, antes de que yo me acomodara en mi butaca.

Un moro de casi dos metros apareció de la nada y se sentó al otro lado de María. Antes de que el señor regordete se insinuara lo más mínimo, el moro se había sacado la polla y se la pelaba mirando la película, donde una rubia de tetas brutales se metía un dildo rosa en el culo. Lo veía todo desde la fila de atrás, el corazón me golpeteaba diciendome "guarro, guarro, guarro" María se recostó en la butaca y puso su culo en el borde de la misma, dejando libre acceso a su coño. El moro no se dió por aludido pero el gordito empezó a sobar las tetas y el coño de mi chica. María agarró la polla del magrebí, que no estaba nada mal, y la pajeó con fuerza. Con la otra mano emepzó a acariciar la polla del gordito que no parecía reaccionar. Oía a María jadear y pude ver como el moro se arqueaba y amortiguaba un chillido al correrse. Tal como había llegado se levantó y se fue. María se limpió el dorso de la mano sobre la misma tapicería de la butaca y se ocupó con más cariño del señor gordete y sudoroso que a pesar de su tosca apariencia acariciaba con sorprendente suavidad y efectividad el coño de mi pareja.

El calvo de las filas de delante volvió a mirar hacia atrás y intuyendo lo que se cocía, se levantó y dejó a su compañero acariciando el aire. Llevaba la polla fuera. Llegó a la altura de María y miró descarado, pero pasó y se acercó a mi. La verdad que ver como la polla se me acercaba me intranquilizó, me recordaba aquella escena de Philadelphia donde Tom Hanks se comía la polla de un desconocido, con una leve diferencia, yo no soy gay ni bi. El tío se sentó a mi lado con una sonrisa de oreja a oreja. Llevaba todo el pelo rapado, pendiente y una perilla canosa, vamos que nunca imaginaría que era gay... Se echó hacia delante y metiendo las manos por entre las butacas empezó a acariciar los pechos de María. Yo pendiente del calvo que se me acercaba había perdido de vista a los ocupantes de la fila delantera así que me sorprendió no ver al señor topo. Me acerqué y vi que estaba hecho un ovillo, retorcido e incomodo lamiendo el coño de mi chica. Se me puso la polla a reventar y el calvo pareció intuirlo. "vaya puta que nos has traído... tu eres maricón?" sólo pude contestar con una negación de la cabeza pues en ese momento me echó mano al paquete "pues que lástima porque te encantaría que te la comiera allí" dijo señalando con la mirada al glory hole. Delante nuestro María se retorcía de gusto.

El calvo ante mi negativa se levantó y se acercó a mi chica, sin sentarse le quiso meter la polla en la boca, pero ella se negó, no estaba en el plan. El tío se sentó y como había hecho el moro minutos antes, empezó a sobar con fuerza el coño que el gordito lamía y sorbía desde el suelo. El calvo tenía una polla del tipo que María no desaprovecha, pero se contuvo y disfrutó pajeándola y siendo sobada por aquellas manos extrañas. Yo no pude más, me saqué la polla y me masturbé sin poder contenerme. Veía como el calvo miraba hacia atrás, atento a mi polla y tuve que evitar su mirada para no confundirle. María se había corrido varias veces ya que el gordito no paraba de lamer, meter y acariciar. Antes de que el calvo se corriera, se incorporó dejando al señor topo sin nada en su boca y dejando el pollón del calvo balanceándose como un cono en una carretera. María se abotonó la camisa, se ajustó la falda y casi sin mirarme se fué hacia la zona de la tienda.

Yo estaba a punto de correrme seguí masturbándome cuando vi al gordito como se metía la polla del calvo en la boca. Llené el suelo de leche. Fue un orgasmo agridulce... aquel tío con la polla del calvo en la boca habían hecho que me corriera? confuso y preocupado por la estampida de María, me subí el pantalón y abandoné el cine que estaba empezando ha recibir más visitantes advertidos del espectáculo que había dado mi chica.

María estaba fuera, apoyada en los coches de la acera, sonriente. "chica me has preocupado!" Pude ver como tenía los muslos brillosos y una delatora mancha sobre su faldita. "necesito que me folles, desde los catorce que no me había puesto tan caliente tocándole la polla a un tío" lo dijo con toda la naturalidad del mundo "bueno chica, han sido tres pollas y te han tocado por todos lados" volvió a sonreir y me arrastró de la mano al coche. Tuve suerte de no encontrar policía en esos momentos, no llevaba cinturón, conducía medio borracho, con exceso de velocidad y con la polla fuera del pantalón... no sé cuantos puntos me hubieran quitado por eso. Una vez en casa ya os podéis imaginar que no duramos mucho. Es tan malo el deseo y el vicio...

martes, 22 de septiembre de 2009

Vacaciones en el paraiso

La envidia es el deporte nacional según opinión de muchos. Pues yo soy un envidioso, además nada de envidia sana, envidia pura y dura. Cuando planificas tus vacaciones de verano siempre hay algún destino que se te queda en el tintero. Si eres un golfo buscas que a parte de playas, oferta cultural, buena gastronomía y demás... también haya de lo tuyo.


Muchos pensareis que CapAgde cumple con todos esos requisitos, pero después de haber pasado algunos días allí en diferentes etapas, nos apetecía algo más depravado. Tailandia. Esa era nuestra idea. Pero como dije antes, por diferentes aspectos, se quedó en el tintero, para otro veranito. Hace unos días charlando con Parfetiche en el msn, nos quedamos de piedra al ver como se lo habían montado en el país de la eterna sonrisa.
Previo permiso os adjunto unas fotos de sus aventuras, para envidia y goce de todos. Si, son putas por si alguien lo dudaba. No estamos para juzgar a nadie, mirad esas fotos solitos o solitas y responderos con sinceridad, no os encantaría estar ahí? como bien dijo mi buen amigo de Parfetiche "somos una pareja normal, solo que nos va el vicio"

sábado, 29 de agosto de 2009

Una semana sin María

Ya mismo se acaba el verano. María volvió de Ibiza (siempre tengo la duda de que no volverá, así que cuando me avisa diciendo que vuelve es motivo de alegría) y yo sólo me volví a follar a Irina (así se llama la puta que me ha sacado el dinero estos dias) tres veces más. María me pidió que podría ser un poco más delicado y no llevarla a casa, al menos sin que ella estuviera. Así que una vez me la follé en el coche, y las otras dos veces en un hotel, como la gente civilizada.

La verdad es que Irina me ha resultado tremendamente adictiva. María también quiere probar a la menuda fulana y espero que no tardemos mucho en contratarla. Prometo contaróslo.

Estos días de soledad (al principio iba a ser un finde y después se ha convertido en una semana) he explorado mucho la red, en busca de morbo y vicio. Por eso quiero dar un homenaje de todos los pajilleros solitarios (exceptuando los cuatro servicios de Irina, no he probado más carne) a Obediente Nena. Creo que se trata de la tía más caliente y guarra (en el buen sentido) que corre actualmente por el mundo de las teclas. Es una tía cañón, tan golfa y segura de sus decisiones que da hasta miedo. Desde aquí las gracias por las corridas que me habéis provocado. A tí deliciosa pervertida y como no a tu chico, encarnación real del morbo y el vicio.

También quiero recomendar el blog de Vera. Cada día me sorprende más está pequeña golfilla. Es genial seguir su viaje hacia el golferío más fino. No he parado de entrar en su blog en busca de sus aventuritas en el Cap y de nuevas fotos. Y es que esta niña es de lo más sugerente que podéis encontrar. Delicada pero contundente, dosifica sus imagenes haciendo que sus seguidores imaginen, intuyan y disfruten. Para paladares selectos.

miércoles, 12 de agosto de 2009

Rodríguez putero





No me puedo creer que hace más de dos meses que no escribo ni una línea. No he respondido ni los comentarios que algunos habéis hecho. Lo cierto es que he pasado los dos meses más estresantes de mi vida. El trabajo se ha complicado en exceso, no por la crisis sino por un asunto de fusiones, cambios de directiva y demás que nos ha vuelto locos. He llegado a las vacaciones con más ganas que nunca. No penséis que en este tiempo hemos estado en casita viendo la tele. Han pasado cositas que espero contaros. Lo cierto es que la aventura puteril de María supuso un punto y aparte y un replanteo en nuestros juegos. Suma A y B y tienes C. No son excusas, sólo explico esta prolongada ausencia.

Lo cierto es que aquí estoy con el portátil, tomando un cubata, con Sigur Ros de fondo y un porro de marihuana en el cenicero. Estoy de Rodríguez. María ha ido a pasar sus habituales días de verano a Ibiza con su amiga del alma Sandra. Antes iba yo también pero últimamente me apetece regalarme unos días de soledad, música, alcohol, videojuegos y libros.

Sandra es lo que se podría llamar una "bisexualcoholica". Cuando María sube al avión rumbo a Ibiza se que va a volver con alguna muesca en su revolver. Fijo sé que follará con Sandra y repetirá el número de cada año. Sandra no se considera bisexual, pero siempre hay una noche en que, a la vuelta de la disco y con unas copas de más, acaba comiéndole el coño a María. A la mañana siguiente el mismo ritual. Se levanta antes que María y mientras prepara el desayuno le cuenta lo pasada de vueltas que iba la noche anterior y que no se acuerda de nada. Sé que a mi chica le divierte el juego, además de que le encanta Sandra. A mi también pero desgraciadamente nunca me ha dejado participar de su sabor. Nuestra amiga está casada con un tío bastante mayor que ella y mantiene con él una curiosa fidelidad: sólo se folla a desconocidos y nunca repite, salvo con Juan, un chico bi con él que María y ella salen alguno de los dias que pasan juntas en Ibiza. María también le ha comido la polla a Juan y viendo las fotos no me extraña que lo haga: Tiene un pollón impresionante y un cuerpo que parece de cómic, y no de Mortadelo y Filemon precisamente.

Tengo conectado el msn. Sé lo que agobian los tíos solos y hoy me encuentro al otro lado de la frontera. Busco alguna chica o pareja que quieran ver mi polla. Tengo abierto el cam4 y flipo viendo como un tío se mete su propia polla en el culo. Voy caliente pero mejor no probar. Como es de esperar en el msn ni caso. Sólo algunos de los amigos habituales a los que María regala cam de vez en cuando se ofrecen a compartir una paja. ¿Por que no seré bisexual? como envidio a mi amigo sexmanario, (leed como se lo monta cuando está cachondo y quiere guerra)

Busco en los anuncios de contactos alguna puta que me motive, pero sé los milagros que hace el photoshop y además prefiero no traer ninguna zorra a casa. Y menos sin estar María. Me acabo el cubata, doy algunas caladas al porro y me visto. Soplo en mi alcoholímetro y aún estoy apto para conducir. Está decidido, cojo el cabrio y me voy a dar una vuelta por las zonas de putas de la ciudad.

Voy despacito bien cerca de la acera para ver bien el género. Una de las cosas buenas de la crisis es que cada vez hay más chicas, muchas de ellas novatillas. Aún así las veteranas siguen estando en los cruces y zonas de mejor visibilidad. Voy clasificando lo que veo. Es fácil seleccionar cuando pagas. Directamente descarto las yonkis, las que tienen pinta de estar dejando de serlo (metadónicas), las gordas, las que tienen el mínimo atisbo de celulítits, las amas de casa no muy convencidas de lo que están haciendo, las sidosas y las negras. Pocas cosas hay que me pongan más que el coño de una negra. Es como una fruta madura, carnosa y repleta de jugo. El contraste rosado del coño con el negro de la piel es de lo más sugerente. Creo que me recuerda al famoso polo Drácula de Frigo y por eso me vuelve loco chuparlo, recuerdos de la infancia. Las negras suelen tener comportamientos predecibles. Muchas de ellas parecen un palo, ni se mueven ni parecen gozar, cosa que puede despertar sentimientos encontrados. En cambio otras confunden follar con una exhibición de atletismo, brincan, sacuden y se clavan tu polla hasta las entrañas. Este tipo sólo son aptas para enviagrados o encocados. También se puede encontrar las negras dulces, caribeñas mimosas como una galletita oreo.

Las travestis las descarto para cuando esté María. Tienen unos cuerpos espectaculares pero me apetece acariciar un coño. Un poco apartada de la calzada veo algo que me hace apretar el freno. La chica parece no darse por aludida, como si no fuera con ella la cosa. Bajo la ventanilla y le digo que se acerque. Sale de la penumbra y confirmo lo que intuía. Es deliciosa. Lleva un vestido ceñido, de gasa blanca transparente y debajo un tanga rojo. No lleva sujetador pero sus tetas son perfectamente visibles. Debe ser del este, sin duda. Aunque parezca mentira mi primera pregunta es "que edad tienes? no quiero problemas" me confirma que tiene 18. La verdad que mi polla dura me hace sentirme un poco pedófilo. La chica es deliciosa, pero casi salida de la pubertad. Hago que se gire para verle el culo y me deja alucinado. Con una mano abierta lo abarco todo. La subo al coche acordando que me la chupe.

En un descampado cercano me saca la polla y me pone un condón. Le digo que me la coma sin, pero se niega. Sola la chupa sin en casa o hotel. Curioso, puta y tan escrupulosa. La verdad es que la come bien, hasta la garganta. De vez en cuando se la saca de la boca y la mira la con perspectiva, se muerde el labio inferior y maulla un "mmmm". No imaginaba que fuera viciosa además de puta cuando la hice subir al coche. Acerco la mano a su tanga y noto su coño totalmente depilado. Esta mojada, sus nalgas son durísimas las apreto con fuerza y me cuesta reprimir las ganas de follarla. Gime, se retuerce, me confirma mis sospechas: además de puta es una guarra. Meto el dedo en su raja, está tan prieta que casi me corro. Acordamos un precio y me la llevo para casa. Lo siento María, tu habrías hecho lo mismo.

Al entrar al apartamento abre los ojos y la boquita como platos. Mira sorprendida el interior. Acaricia una escultura que tenemos en el recibidor y casi me baja la excitación. Sólo pensar que se la carga... necesitaría muchas noches para pagarla. Se muestra cariñosa, demasiado para mi gusto. Le preparo un whiskey y me pide coca. Joder con la niña, yo creía que cogía una inocente. Le digo que en mi casa no tengo esa mierda. Me la llevo a la habitación, entramos al baño y la siento en el bidet. Ella sosteniendo la copa parece desconcertada. Me pongo jabón en la mano y empiezo a manosearle el coño. Me gusta lavar la fruta antes de comerla. Ella se arquea hacia atrás buscando mi boca con su lengua. Lo siento chica, los clientes no besamos a las putas. Le meto uno de los dedos en el culo y alucino lo fácil que entra.

La tumbo en la cama y la chupo entera. Las tetas, el coño, el culo... es deliciosa. Parece que se ha olvidado de que ella es la puta y yo el cliente, pero no puedo parar de meterle la lengua en el culo y dilatarla. Se corre y se tumba en la cama. Sin dejarla descansar le meto la polla en la boca y me la come ahora sin goma. Lo hace muy bien. Busco en el cajón de la mesilla de María uno de sus vibradores y lubricante. Lo embadurno bien y se lo meto en el coño. Está muy estrecha así que antes de perderme esa deliciosa sensación saco el vibra y le meto la polla. Es una autentica gozada. La follo fuerte y alterno con momentos más delicados en los que le beso la espalda, ella con una mano acaricia su coño y mis huevos. Miro su culo y alucino al ver la desproporción entre mi polla y su retaguardia. Me hace sentir como Nacho Vidal.

Le meto un dedo bien lubricado en el culo. Entra tan fácilmente que meto otro, y otro, su culo parece más entrenado que su coño. Aumento el ritmo de la follada y se corre con el culo lleno con mis dedos. Se deja caer boca a abajo y aunque se esfuerza por que quite los dedos de su culito me niego a hacerlo. Con la otra mano le acaricio el coño y la niña parece reactivarse. Se vuelve a poner sobre las rodillas y arquea la espalda ofreciendo su culo. No puedo contenerme y por un plus de unos euros acordado sobre la marcha, le meto la polla en el culo. Entra tan fácilmente que hasta me desilusiona. Ella desliza una mano bajo sus piernas y se soba el coño. Con los dedos me acaricia los huevos y noto como empuja buscando que mi polla le llegue más adentro. Con la otra mano acerca el vibrador. Lo unto bien y intento metérselo en el coño. Tengo que sacar la polla del culo y intentar de nuevo meterlos al mismo tiempo. Un chorretón de lubricante y unas caricias en su clítoris obran el milagro. Mi polla está comprimida por el plástico en su coño y casi me cuesta follarla. Ella gime loca de gusto. Sigue acariciándose el coño y sacudiendo el culo para que la folle fuerte. Me concentro y trato de aguantar si correrme un poco más. La niña gime, me apreta los huevos y noto como se estremece por dentro. Le flojean las rodillas y vuelve a caer sobre el lecho. Me saco el condón y acerco la polla a su cara. Me pajeo fuerte y ella da golpecitos con su lengua y labios en mi capullo hinchado. Le lleno la boca de leche, la cara y los ojos. La dejo perdida. He de traicionar mi instinto de abrazarla. Está hecha un ovillo sobre la cama. Me esfuerzo por contener la ternura que me inspira y me levanto por la cámara. Parece sorprendida, pero separa las piernas sin problemas para que retrate su coño y su culo aun dilatados. En cuanto la chica salga de casa enviaré las fotos a la blackberry de María, tengo pensado en asunto "Rodriguez putero". Le acerco la ropa y le pido que se vista. No puedo evitarlo, está buenísima, desearía volver a follarla, pero me juro que no será hasta que vuelva María. Será una gozada verlas juntas.

La acompaño hasta la puerta y le pido el móvil. Mientras caminamos hacia el recibidor la veo mirar el apartamento por encima del hombro. Veo en su preciosa cara de porcelana un mohín de tristeza, de decepción. Lo siento, Pretty woman era sólo una película inconclusa. Fijo que Richard Gere dejaba a la puta al tiempo por una puta más joven.


sábado, 25 de abril de 2009

No es tan duro ser puta

De las pocas cosas que tenía claro al iniciar el blog era que debía ser constante. Casi me impuse mantener una regularidad en los post, pero como veis no soy de fiar. Lo intento pero no lo consigo. Quizás tiene que ver que me paso 10 horas trabajando frente al ordenador cada día, puede ser no? Lo cierto es que, aunque esto suene a excusa, no es lo único que me ha impedido contar lo que pasó en casa de Ramón y Cristina. No en vano uno no se convierte en cornudo, proxeneta y su pareja en puta todos los días. He tenido que reflexionar sobre ello. Y no todas las conclusiones han sido las esperadas. Pero eso ya os lo contaré más adelante.

Con Ramón fue fácil acordar los detalles. Lo del dinero quedó como algo simbólico, primero nos pagarían ellos a cambio de que pagáramos por Cristina más adelante. Ramón siento decirte que nos hemos gastado el dinero, y que después de ver tu casa y quien eres deberás rebajar el cache de tu mujer, no porque no lo valga, si no porque para ti ese dinero es calderilla, los Habanos que fumas (gran detalle regalarme uno) valen más de 70 euros cada uno.
Compramos un conjuntito nuevo, económico pero resultón, al gusto de Ramón. Es el que veis en las fotos. Nuestro amigo insistió en que no habría fotos ni video. Así que lo que os cuento lo sé por María y por Ramón, con el que he mantenido contacto vía msn.

Tal como acordamos llevé a María a la urbanización indicada. Tuvimos que identificarnos ante el control de acceso. Un gorila uniformado con un portafolios en la mano comprobó que los srs. X esperaban visita. En breve estábamos frente a la puerta. Un enorme muro de piedra rodeaba la finca, parecía que se protegían de un sitio al estilo de las guerras medievales. Apagué el contacto y el silencio era más explicito que cualquier palabra. María llevaba un vestido corto, medias hasta medio muslo, y el conjuntito de las fotos debajo. Siguiendo las instrucciones de nuestros amigos se había depilado completamente el coño solo unas horas antes. Había perfumado su cuerpo y untado en hidratante. Dentro de su coño estaban las bolas chinas que hacía años le había regalado, en uno de nuestros primeros pasos en este mundo del vicio. Le levanté la faldita y pude ver como la argolla para sacar las bolitas resaltaba bajo las braguitas. Los labios de color rojo rabioso, las mejillas coloreadas y el coño completamente empapado. Sabía que no iba a pasar un mal rato. Sólo nos dimos un casto beso y se encaminó a la entrada. Le envíe un sms a Ramón y la puerta se abrió. María desapareció sin mirar atrás, con paso firme. Vi su delicioso culo alejarse sabiendo que cuando lo volviera a ver iba a ser el de una puta. A partir de aquí no vi nada más. Arranqué el coche y me acerqué a un bar a pasar las siguientes horas hasta que María me llamara.

Tras cruzar el enorme jardín, pasando al lado de la piscina, la puerta de entrada de la vivienda estaba entornada. María la empujó y en el recibidor, sobre una consola de madera, había un sobre con su nombre y el dinero. Lo metió en el bolso y entró hacia el hall. Ramón esperaba con un vaso de whiskey. Vestía un batín de raso rojo, al más puro estilo de un lord, y sentado en el sofá estaba completamente empalmado. Sin mediar palabras, tras un buen sorbo, se levantó y caminó hacía mi chica. Ramón tiene una buena polla y María no pudo evitar mirarla, dura, acercándose, abriéndose paso en el batín. Sin decir palabra nuestro amigo se agachó, de rodillas. Separó los tobillos de María y le bajó las braguitas. Metió la cabeza bajo el vestidito y aspiró profundamente el aroma del coño húmedo de su puta. Acto seguido cogió la argolla de las bolas con la boca y tirando las sacó delicadamente, metiéndoselas en al boca y sorbiéndolas. Sólo en ese momento tocó a María, metiéndole los dedos en el coño, extasiado, comprobando lo abierto y mojado que estaba tras llevar las bolas. María se corrió. Nuestro cliente la cogió de la mano y subiendo las escaleras la llevó hasta la habitación principal.

Sobre la cama, desnuda, estaba Cristina con su alucinante cuerpo de ciencia ficción cincelado por los mejores bisturís de Barcelona. No hablaban, todo parecía obedecer a un juego pactado. Ramón empujó a María sobre el coño de su esposa y esta lo empezó a chupar. María me ha dicho que lo tengo que probar, la suavidad, el olor el tacto... estuvo todo el tiempo que pudo lamiendo. Cristina se retorcía y Ramón miraba pajeándose lentamente. En ese momento, el coño hinchado María deseaba que algo o alguien la follara, así que se giró mirando ansiosa el pollón de su cliente. Este pareció pedir permiso a su mujer y le clavó la polla fuerte. Estuvo follándola a cuatro patas con potencia. Esa polla parecía estar bajo el efecto del duende azul o de la coca, y no paraba de martillear. Cristina se levantó de la cama para ver la escena. De un cajón de la cómoda sacó un arnés con una polla y simuló mastrubarse. Pajeaba con fuerza el trozo de plástico como si realmente sintiera placer al hacerlo. Se acercó tras un rato de ver a la puta y su marido gozar y obligó a Ramón a meterse la polla en la boca. El siguió embistiendo ahora con más dificultad mientras comía la falsa polla de su mujer y la lubricaba. Cristina sustiyó la polla de su marido y folló a María con su pollón de látex negro. Era más grande que la del hombre e incluso María sintió el dolor en su coño. La mujer se movía con maestría, ese no era el primer coño que follaba con su polla de pega. De momento todo seguía el guión. María era una puta y ellos la follaban como tal. Sin palabras. Sólo un objeto. Un objeto que según me contó a esas alturas de la noche ya se había corrido 4 o 5 veces.

Sólo una negativa recibieron de María, cuando le propusieron hacer una doble penetración. No por falta de ganas y si por miedo María se echó atrás.
Yo a esas alturas miraba ya el reloj inquieto. El tiempo pasa lento cuando tu mujer hace de puta. Probadlo. Hasta pasadas tres horas no recibí el sms de maría. "Ven" Cuando llegué estaba en la calle. Sentada en la acera. Una imagen casi grotesca en una urbanización de lujo. En el bolso llevaba las bragas, el dinero y un puro que Ramón había empapado en el coño de Cristina para que yo lo fumara. María sólo dijo "vamos a casa, quiero dormir. Ya te contaré, no preguntes... pero es el dinero que he ganado más a gusto en mi vida". Al llegar a casa mi chica se quedó completamente dormida tras ducharse. Lo cierto es que al subir al coche olía a semen, a lubricante, a coño, y a sudor... a batalla sexual. Yo tuve que masturbarme y correrme ante la cam para una pareja cincuentona que en nada se parecían a Ramón y Cristina. Tenía que bajar mi calentura y me hubiera puesto caliente con cualquier cosa. María era incapaz de recibir más sexo por esa noche.
Hasta unos días más tarde no me contó como le había ido. Lo que os he contado y todas las variantes que hubo y que podéis imaginar: María folló también a Cristina con el arnés mientras su marido le follaba el coño; la pareja le comió el coño conjuntamente durante un buen rato mientras la penetraban con un vibrador de esos con forma de conejito; Ramón esnifó coca sobre su muslo, Cristina aprovechó para meterle un pequeño vibrador en el culo a su marido que le hizo arquearse y correrse en la boca de María. Así recibió la primera descarga de leche que, como habíamos acordado, tragó entera. Esa noche nuestro cliente aun se correría un par de veces más y se metería varias rayas más de coca. Tras varios cambios de postura y orgasmos Cristina pareció tener suficiente y se retiró a un sillón a fumar, contemplando como María cabalgaba a un Ramón sudoroso que parecía no poder correrse ya más. Matenía la polla dura, completamente hinchada, casi insensible y aparentemente dolorida y no paraba de empujar atléticamente. Esa fue la su última corrida, apenas unas gotitas de leche calentita sobre el pubis depilado de María. Con un gran alarido y la respiración entrecortada se desplomó en la cama. Por él el servicio había terminado. Cristina sonriente le tiró la ropa para que se vistiera y se retiró a la ducha tras apagar el pitillo. Ramón se quedó tendido en la cama, boca abajo, exhausto y aturdido. María volvió a la normalidad, con 700 euros, el coño destrozado y el alma perturbada.

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